Tipos de cerramientos para terrazas

Los cerramientos para terrazas son una estupenda opción para ganarle metros útiles a nuestras viviendas. Son estructuras completamente estancas, que impiden la entrada de frío, calor, agua o humedad; y que, por lo tanto, ofrecen un espacio resguardado que se puede aprovechar tanto en verano como en invierno, independientemente de la climatología que haga.

«Los cerramientos para terrazas son especialmente habituales en cocinas, salones y jardines o patios.»

Tipos de cerramientos para terrazas

Actualmente existen diferentes soluciones para la realización de cerramientos para terrazas:

Ventanas y puertas correderas

La solución que más habitualmente solemos encontrar en pisos y apartamentos de toda España. Ofrecen la posibilidad de combinar un número casi ilimitado de hojas y de poder jugar con aperturas hacia ambos lados (izquierda y derecha) de cada hoja individualmente, de modo que éstas se monten una delante de otra. Sin embargo, con este tipo de cerramientos para terrazas se desaprovecha parte del hueco de la ventana, y no se logrará conseguir una apertura completa del espacio.

Cerramientos plegables

Al abrirse, en este tipo de cerramientos, las distintas hojas de la estructura se pliegan unas sobre otras en un lateral. De este modo se aprovecha todo el espacio de la ventana quedando abierto completamente y las hojas ocupan solo el espacio en el lateral.

Cortinas de cristal

Las cortinas de cristal permiten cerrar estructuras cubiertas (como terrazas o porches) con hojas que no tienen perfiles y una apertura total del espacio. Las hojas se cristal se desplazan por unas guías hasta recogerse en uno o dos de los laterales. Suelen ofrecer una estética muy elegante que, además de ayudar a ganar luminosidad y vistas en nuestra vivienda, minimiza el impacto visual sobre la estética del edificio. Este tipo de cerramientos para terrazas permite, además, acristalar terrazas curvas o con ángulo (siempre que haya un techo superior donde integrar la guía).

Cerramientos deslizantes

Es un sistema a medio camino entre los cerramientos plegables y las cortinas de cristal. Las distintas hojas del cerramiento se deslizan por una guía hasta uno de los extremos, donde quedan plegados. A diferencia de las cortinas de cristal, este sistema si cuenta con perfiles, permitiendo guardar algunas hojas y otras no a conveniencia.

Cerramientos completos sin obras

Son estructuras más complejas, parecidos a los invernaderos, que permiten disfrutar de la sensación de estar al exterior sin tener que pasar frío o mojarse cuando llueve. Son especialmente recomendables para zonas de climas fríos y húmedos.

Qué debes de tener en cuenta antes de cerrar tu terraza

Antes de decidirte por un sistema u otro para cerrar tu terraza conviene advertir lo siguiente:

  • Si tu vivienda pertenece a una comunidad de vecinos debes solicitar una autorización de la obra y, además, pedir una licencia municipal. Además de solicitar la autorización por parte de los vecinos, el tipo de cerramiento que se elija debe mantener el mismo estilo de la comunidad para no resaltar.
  • Para evitar problemas con los vecinos te recomendamos que revises los estatutos de tu comunidad ya que en las mayorías se requiere el voto a favor de 3/5 del total de propietarios y cuotas de participación. También es conveniente consultar la Ley de Propiedad Horizontal.
  • Debido a su exposición al exterior, seleccionar un cristal adecuado que mantenga un nivel de seguridad adecuado es fundamental. Desde Climalit siempre recomendamos la instalación de cristales de seguridad templados o laminados para exteriores. Mantienen una estética limpia, pero garantizan la seguridad física de las personas ante posibles golpes y accidentes.

«Los dobles acristalamientos SGG CLIMALIT PLUS® te aportan lo mejor en aislamiento térmico reforzado y pueden combinarse con vidrios de seguridad y vidrios para reforzar el aislamiento acústico.»

  • Selecciona materiales que ofrezcan buenas prestaciones de aislamiento acústico y térmico. Si la terraza va a integrarse como un espacio más del interior de la vivienda, esta premisa cobra especial relevancia. Al ser un espacio en contacto directo con el exterior va a ser un posible foco de entrada de ruido, frío y calor que pueden alterar el confort del hogar. Por ello, es conveniente optar por sistemas lo más estancos posibles, con algún tipo de refuerzo a nivel acústico, de aislamiento térmico reforzado y control solar.
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