¿Qué es el estándar «Passivhaus» o «Passive House»?

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El término «Passivhaus» o «Casa Pasiva» (Passive House Standard) se ha popularizado en las últimas décadas en el mundo de la arquitectura y la construcción. Hace referencia a un estándar en la construcción de viviendas, en el que mediante la implementación de un gran nivel de aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones y el aprovechamiento de la energía proporcionada por la luz del sol; se consigue optimizar el sistema de climatización de las casas logrando ser hasta un 70-75% más eficientes en su consumo energético.

Origen del concepto

El concepto «Passivhaus» fue originado en los años 80 a partir de las conversaciones entre los profesores Bo Adamson de Suecia y el alemán Wolfgang Feist. Su posterior desarrollo y validación implicó numerosas investigaciones que contaron con el apoyo y financiación del estado Alemán, principal impulsor de esta iniciativa.

En 1990, en Darmstadt (Alemania) se construyó el primer edificio bajo el estándar Passivhaus. En los años posteriores se creó el Passivhaus-Institut (Instituto Passivhaus) con el objetivo de promocionar y controlar el estándar Passivhaus, en Europa, y posteriormente, por el resto del mundo. Se estima que, desde entonces, se han construido miles de casas con bajo este estándar.

Ventajas de los edificios con el estándar Passivhaus

«Los edificios Passivhaus consiguen reducir en hasta un 75% las necesidades de calefacción y refrigeración de una vivienda.»

La poca energía que requieren para su climatización se puede cubrir fácilmente a partir de energías renovables, convirtiéndose en una construcción con un coste energético muy bajo. Lo que redunda en un importante ahorro económico para el propietario y un menor impacto ambiental para el planeta.

El estándar no requiere del uso de un tipo de producto, material o estilo arquitectónico específicos; sino la optimización de los recursos existentes a través de técnicas pasivas, como por ejemplo un buen factor de forma que reduzca la superficie en contacto con el exterior para disminuir las necesidades de climatización, una adecuada orientación de las ventanas para aprovechar la luz solar o poner protecciones solares que impidan un sobrecalentamiento en verano, etc.

Los edificios Passivhaus en España

El origen centroeuropeo de este estándar de construcción no es mera coincidencia. Responde a las necesidades lógicas de climatización que se tienen en aquellos lugares con climas severos y temperaturas bajas, en los que el consumo en calefacción se dispara en invierno. No obstante, en España, este estándar sigue ofreciendo unas sustanciales ventajas: se podría llegar a una mejora del 60% respecto al consumo energético estándar de un edificio nuevo, y se conseguiría la mejor clasificación de eficiencia energética posible (clase A), lo que supone un importante elemento de revalorización para las viviendas.

Según la definición del proyecto de investigación europeo “Passive-on”, la casa Passivhaus en los países con clima mediterráneo tiene que cumplir las siguientes condiciones:

  • Demanda máxima de energía útil para calefacción, 15 kWh/m2año.
  • Demanda máxima de energía útil para refrigeración, 15 kWh/m2año.
  • La envolvente exterior del edificio no debe tener una estanqueidad mayor que 0,6 volúmenes/h (medida con una presión de 50 Pascales).
  • Consumo máximo de energía primaria para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (ACS) y electricidad, 120kWh/m2año.

Los 5 principios básicos de un proyecto Passivhaus

Excelente nivel de aislamiento térmico

Un muy buen aislamiento de la envolvente de un edificio es beneficioso tanto para mantener la casa caliente en invierno como para mantenerla fresca en verano. Las paredes exteriores, la cubierta y la solera deben tener una baja transmitancia térmica. Debido a la diversidad de temperaturas que experimentamos a lo largo de la geografía española, el espesor del aislamiento térmico e deberá optimizar en función del coste y de la mejora de la eficiencia energética que se vaya a obtener. Los grosores de aislamiento de cerramientos verticales, cubiertas y soleras variarían en función de las ciudades (por ejemplo: en Gerona 25cm/25cm/25cm; en Murcia 5cm/5cm/0cm).

Ventanas y puertas de altas prestaciones

Las ventanas y puertas son los puntos más débiles de una fachada. Se debe poner especial atención en su ubicación durante el diseño del proyecto, y en su correcta colocación durante la obra.

Las carpinterías utilizadas deben tener muy baja transmitancia térmica y las ventanas han de ser de doble o triple vidrio y rellenas de un gas inerte. El vidrio deberá ser bajo emisivo para reflejar el calor al interior de la vivienda en invierno y mantenerlo en el exterior durante el verano.

«Los vidrios CLIMALIT PLUS® ofrecen las prestaciones adecuadas para garantizar los requisitos del estándar Passivhaus en aquellas ventanas dónde se instalen».

Ausencia de puentes térmicos

Se debe garantizar la inexistencia de puentes térmicos a lo largo y ancho de toda la envolvente; incluidas esquinas, ejes, juntas, etc. Las temperaturas superficiales en esas zonas suelen ser inferiores a las del resto de la envolvente, pudiendo generar el efecto de puente térmico y provocando la aparición de moho. Por ello, se recomienda no interrumpir la capa de aislamiento en toda la envolvente; y en caso de que sea inevitable, usar materiales con resistencia térmica mayor.

Máxima hermeticidad

En las construcciones convencionales, se generan corrientes de aire a través de ventanas, huecos o grietas. Éstas provocan incomodidad en el usuario y hasta posibles condensaciones en el interior de las ventanas (particularmente durante los períodos más fríos del año). En un edificio Passivhaus, la envolvente es lo más hermética posible. Esto se logra cuidando al máximo la ejecución de las juntas durante la construcción.

Para poder verificar la hermeticidad del edificio, se realiza una prueba de presión o ensayo Blower Door. Consiste en crear una diferencia de presión entre interior y exterior a través de un ventilador colocado en la puerta principal. Para cumplir el estándar Passivahaus, el resultado debe ser inferior a 0.6 renovaciones de aire por hora en un diferencial de presión de 50 Pa.

Ventilación mecánica con recuperación de calor

Las personas y los electrodomésticos generan calor de manera constante. Éste es puede ser reaprovechado por el sistema de ventilación, al precalentar el aire limpio entrante antes de expulsar el aire viciado.