Los grandes ventanales son uno de los elementos más deseados en el diseño contemporáneo de viviendas. Proporcionan luz natural, amplitud visual y una conexión directa con el exterior. Sin embargo, también pueden convertirse en un reto cuando llega el calor y la radiación solar intensa. Sin una planificación adecuada, esos mismos ventanales pueden hacer que tu salón, cocina o dormitorio se calienten demasiado, afectando al confort y al consumo energético. En este post te explicamos por qué ocurre el sobrecalentamiento en casas con grandes ventanales, qué espacios son más vulnerables, y sobre todo, qué puedes hacer para mitigarlo con soluciones eficientes, especialmente en términos de acristalamiento y diseño pasivo.
El impacto térmico de los grandes ventanales en la vivienda
Los ventanales grandes permiten que la radiación solar entre profundamente en los espacios interiores. Esta energía no se queda en el aire: se convierte en calor al ser absorbida por suelos, paredes, muebles y personas. Este fenómeno se conoce como efecto invernadero interior, y si no se controla, puede hacer que la temperatura aumente varios grados en cuestión de horas.
Por qué sucede
- La radiación infrarroja del sol atraviesa el vidrio sin apenas pérdida.
- Los materiales interiores retienen esa energía en forma de calor.
- Si la ventilación es insuficiente, el calor queda “atrapado”.
A diferencia de lo que mucha gente piensa, no todo el calor entra por conducción térmica (a través de paredes o techo), sino que en el caso de ventanales grandes, la mayoría entra directamente por radiación solar.
Dato interesante: Una estancia con grandes ventanales orientados al oeste puede registrar temperaturas interiores hasta 5 °C más altas de lo que marca el termostato exterior, incluso con ventanas abiertas.
Estancias más afectadas en casas con ventanales grandes
Ventanales grandes para salón: ventajas y riesgos térmicos
Los ventanales grandes para salón son muy habituales porque permiten:
- una gran cantidad de luz natural,
- mejores vistas,
- sensación de amplitud.
No obstante, si no se controla la entrada solar, pueden convertir tu salón en una “sauna” en verano, sobre todo si están orientados al oeste o suroeste. En esas orientaciones, el sol da con mayor inclinación por la tarde, cuando las temperaturas ya son altas, y el calor se acumula si no hay sistemas que lo mitiguen.
Truco práctico: En salones con grandes ventanales orientados al oeste, es especialmente útil combinar acristalamientos con control solar con elementos externos de protección como toldos o pérgolas.
Grandes ventanales en cocinas y dormitorios
Las cocinas acristaladas y los dormitorios con ventanales grandes también pueden verse afectados por el calor solar:
- En cocinas, además del sol, suele sumarse el calor generado por la propia actividad (hornos, cocina al fuego), lo que intensifica la sensación térmica.
- En dormitorios, el calor acumulado durante el día puede traducirse en noches incómodas si no se ha previsto una buena ventilación o acristalamiento adecuado.

Soluciones de acristalamiento para evitar el sobrecalentamiento
La forma más eficiente de evitar el sobrecalentamiento es actuar sobre el acristalamiento: no todos los vidrios son iguales, y hay soluciones específicas que reducen la ganancia térmica sin renunciar a luz natural.
Vidrios de control solar para grandes ventanales
Los vidrios de control solar están diseñados para limitar la entrada de calor procedente del sol sin bloquear la luz visible. Esto se logra mediante tratamientos especiales en la superficie del vidrio que reflejan o absorben parte de la radiación solar, reduciendo la cantidad de energía que llega al interior.
Beneficios principales
Este tipo de vidrio es ideal para grandes ventanales orientados al sur o al oeste, donde la incidencia solar es más intensa. En combinación con sistemas de sombreado (toldos, persianas exteriores, vegetación), se logra un efecto aún más potente.
Doble acristalamiento para mejorar el aislamiento térmico
Además del control solar, el doble acristalamiento ayuda a mantener una temperatura interior más estable a lo largo del día. Está compuesto por dos hojas de vidrio separadas por una cámara de aire o gas (generalmente argón), lo que:
- reduce las pérdidas de calor en invierno,
- baja la ganancia térmica en verano,
- mejora el confort acústico.
La efectividad del doble acristalamiento se potencia si una de las caras incorpora tratamiento de control solar o baja emisividad. Esto hace que la energía solar incidente que atraviesa el sistema sea menor y que el calor irradiado al interior sea más bajo.
Consejo: A la hora de elegir ventanas o grandes ventanales, especifica siempre doble acristalamiento con control solar si la orientación está expuesta a sol directo durante gran parte del día.

Estrategias pasivas de diseño para evitar sobrecalentamiento
Además de elegir acristalamientos adecuados, también puedes mejorar el comportamiento térmico de tu casa con técnicas de diseño pasivo que no requieren equipos ni energía activa.
Orientación y disposición de espacios
- Salones y zonas de estar orientados al norte o este evitan el sol fuerte de la tarde.
- Dormitorios orientados al este aprovechan luz y calor suave por la mañana sin sobrecalentamiento nocturno.
Elementos de sombra arquitectónicos
- Aleros, pérgolas, marquesinas y toldos retráctiles bloquean parte de la radiación directa en verano sin restar luz en invierno.
- Un toldo bien dimensionado puede reducir la ganancia térmica hasta en un 60 % en las horas de mayor radiación.
Vegetación y sombreados naturales
Colocar árboles de hoja caduca frente a grandes ventanales puede ser una gran solución:
- En verano, su sombra limita la entrada solar.
- En invierno, al perder hojas, permiten que el sol entre y caliente la vivienda.
Este enfoque ecológico funciona particularmente bien en terrazas acristaladas o ventanales que dan a jardín o patio.
Trucos cotidianos que ayudan reducir el calor interior
A menudo, pequeñas acciones diarias complementan las soluciones técnicas y hacen la diferencia:
- Ventilación nocturna y cruzada: abrir ventanas en la noche y temprano por la mañana ayuda a expulsar el calor acumulado.
- Gestión de cortinas y estores: bajar cortinas durante las horas de más sol evita que los rayos incidan directamente sobre superficies absorbentes.
- Colores claros en interiores: superficies claras reflejan más luz y absorben menos calor.
- Textiles y alfombras ligeros: pueden ayudar a equilibrar la temperatura sin sensación de “caja caliente”.
Grandes ventanales, confort y eficiencia con Climalit
Los ventanales grandes aportan luz, vistas espectaculares y una cualidad estética difícil de igualar… pero también pueden traer consigo problemas de sobrecalentamiento si no se abordan con soluciones adecuadas.
La clave reside en elegir el acristalamiento correcto: combina vidrios de control solar con doble acristalamiento y, si es posible, tratamientos de baja emisividad para gestionar la entrada de calor sin sacrificar la luminosidad.
Y no olvides complementar estas soluciones técnicas con estrategias de diseño pasivo y hábitos diarios que apoyen al confort térmico.
Haz de tu casa un lugar más confortable con Climalit®.
Si estás pensando en instalar o renovar ventanales grandes para salón, cocina acristalada, terraza acristalada o cualquier otra zona de tu vivienda, te invitamos a visitar nuestro espacio «Cambia Tus Ventanas». Allí podrás encontrar composiciones eficientes, asesoramiento y asesoramiento profesional a través de la red de instaladores Climalit® Expert.
Para más consejos sobre innovación, confort y sostenibilidad, síguenos en Facebook, LinkedIn o entra en nuestra web oficial.
¿Tienes alguna sugerencia? Entra en Climalit® Opina y compártela con nosotros. ¡Tu opinión cuenta!






