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5 soluciones para cubrir tu terraza del sol

Las terrazas suelen ser el espacio que más ilusión nos hace cuando entramos en nuestra nueva casa, pero que luego menos utilizamos en la práctica. Debido a las altas temperaturas que experimentamos en España durante los meses de verano, y las pocas horas de sol y frío que hay en invierno, muchas terrazas quedan en desuso, desaprovechando buena parte del potencial que tienen.

No obstante, en los últimos años las terrazas están ganando fuerza gracias al conjunto de soluciones en forma de cerramientos, que están permitiendo sacar a la luz el verdadero potencial de estos espacios. Hoy os dejamos algunas posibles soluciones para cubrir tu terraza de los rayos del sol y poder crear un espacio más agradable del que disfrutar todo el año.

Estructuras con listones de madera y celosías

Una buena manera de cubrir una terraza sin llegar a realizar un cerramiento completo de la misma es mediante listones de madera entrecruzados y celosías. Este tipo de estructuras reducen la entrada de rayos de sol, al mismo tiempo que permiten el paso del aire por la terraza. Es una buena manera de seguir disfrutando de la sensación de estar al aire libre.

Este tipo de estructuras otorgan, además, un toque rústico y natural al espacio, por lo que combinan de manera fantástica con solados de estética más fría e industrial, al mismo tiempo que van en sintonía con cualquier tipo de planta.

Los listones de madera se pueden colocar de muy diversas maneras (en diagonal, en rombo, con forma de retícula, a rayas, etc). Conviene advertir que cuanto más tupido quede el dibujo entre los listones, menor cantidad de luz dejará pasar. Por lo que si la terraza es la principal fuente de entrada de luz al interior de la vivienda, se deberá ser especialmente precavido para no minorar en exceso la iluminación natural de la estancia. Esa solución es ideal para disfrutar de la terraza en verano pero limita su uso los demás meses del año.

Cubrir terraza con plantas

Sin duda, la solución más natural y tradicional para cubrir una terraza frente al sol. Es habitual encontrarla en patios y terrazas de cortijos y casas de campo, donde se aprovechan plantas de tipo enredadera (jazmines, hiedras, parras, …) para crear espacios a la sombra donde «estar a la fresca». Las plantas, además de frenar la entrada de rayos de sol, ofrecen la doble ventaja de mejorar la calidad del aire, y ayudar a regular la temperatura de la zona. El ambiente ligeramente húmedo que proporcionan ayudará a refrescar tu terraza.

No obstante, conviene prestar especial atención al tipo de plantas a utilizar, buscando especies que requieran de poco mantenimiento y que, sobre todo, no atraigan demasiados insectos. También será relevante el tipo de hoja: lo recomendable será utilizar especies de hoja caduca como la glicina o la parra (si queremos facilitar la entrada del sol en invierno) o de hojas perennes si preferimos aislar el espacio del sol durante todo el año.

Uso de textiles

Frente a la paciencia y tiempo que requiere el uso de plantas, y la elevada inversión que se necesita realizar para instalar cualquier tipo de estructura de madera o cerramiento; las soluciones más rápidas y económicas las proporciona el uso de telas. El uso de textiles puede ayudar para difuminar la temperatura y la luz. Actualmente hay muchas opciones: los clásicos toldos, y sombrillas, lonas tipo vela de barco, muselinas, etc.

Si se va a hacer uso de este tipo de soluciones conviene advertir dos cosas: elegir el textil adecuado será fundamental, ya que determinados tejidos dificultan la evacuación del calor y pueden llegar a provocar un cierto efecto invernadero, haciendo que la temperatura bajo ellos sea verdaderamente insoportable. En segundo lugar, se deberá ser especialmente cauteloso con el viento.

Barracas de juncos, paja o bambú

Otra solución muy convencional para cubrir una terraza es el uso de esterillas hechas de paja, troncos o bambú. Requieren de una instalación muy elemental y una baja inversión económica.

Además, su ligereza permite un rápido montaje y desmontaje, y se prefiere dejar el espacio despejado en invierno. Esta solución ofrece una estética muy rústica y de carácter mediterráneo, no apta para todos los estilos de terraza.

Cerramientos acristalados

Sin duda la opción más completa si se desea cubrir una terraza por completo y poder utilizarla tanto en invierno como en verano. Frente al resto de soluciones, los cerramientos acristalados ofrecen las siguientes ventajas:

  • Mejor aislamiento térmico. Utilizando los materiales adecuados, los cerramientos acristalados permitirán mantener una temperatura estable y agradable en la terraza durante todos los meses del año.
  • Aislamiento acústico. Los cerramientos contribuirán a frenar la entrada de ruido exterior al interior de la terraza. Esto es especialmente importante, si se vive en zonas con cierta contaminación acústica (cerca de carreteras, ciudades, zonas con locales de restauración, etc…), o si se busca convertir la terraza en un espacio tranquilo y de relajación.
  • Protección solar. Determinados tipos de vidrios incorporan tratamientos específicos para minimizar la penetración de rayos ultravioleta y del calor, garantizando de este modo el máximo confort para aquellas personas que estén en la terraza. La elección de la composición del vidrio es un elemento clave, recomendamos optar por las soluciones de SGG CLIMALIT PLUS incluyendo vidrios con prestaciones de control solar como SGG PLANISTAR o SGG PLANITHERM 4S.
  • Seguridad. La instalación de un cerramiento acristalado, contribuye a poner una barrera más de protección frente a los intentos de allanamiento; al mismo tiempo que impiden potenciales accidentes y caídas de niños y adultos.
  • Versatilidad. Algunas soluciones de cerramientos permiten su apertura y cierre al gusto. Por lo que instalar un cerramiento no supone renunciar a disfrutar del aire libre.

Actualmente, existen una buena variedad de soluciones de cerramientos para cubrir una terraza. En este otro artículo os explicamos algunas de ellas.